Magnetoterapia: ¿cómo colocar los imanes?

Posicionamiento correcto de los solenoides en la magnetoterapia zona por zona

Si quieres saber cómo hacer magnetoterapia en casa, entender cómo utilizar mejor este dispositivo, aprovechar al máximo sus capacidades curativas colocando correctamente los solenoides en el cuerpo, este artículo podría ser para ti.

Compruebe el aparato

Si estás leyendo esta guía es porque seguro que ya sabes qué es la magnetoterapia y has realizado gestiones para hacerte con un dispositivo adecuado (comprado o alquilado). Aquellos en posesión de un dispositivo alimentado por la red, simplemente conecte la fuente de alimentación al enchufe. En el caso de instrumentos que funcionan con batería, será mejor comprobar que la batería está suficientemente cargada, especialmente si el tratamiento se realiza de noche. El riesgo es que se apague sin que te des cuenta.

Coloque el aparato

La correcta colocación de los imanes es fundamental para el éxito de la terapia, ya que son los responsables directos del campo eléctrico necesario para fines terapéuticos. Debido al considerable costo del dispositivo, la elección del aplicador se realiza durante la fase de compra (esto es para modelos que solo tienen uno). Los más costosos y avanzados cuentan con diferentes equipos, los cuales puedes elegir según la parte del cuerpo a tratar.

Si la zona a tratar es un pie, una muñeca, una rodilla (zonas poco profundas), puedes optar por una banda radiante. Puede contener hasta tres pequeños solenoides. Si, por el contrario, necesita tratar un área más grande, puede elegir un par de capó o solenoides rígidos, cuyos radios pueden penetrar más profundamente. Si necesita magnetoterapia para tratar áreas más grandes como la espalda, una alfombra radiante (que puede contener hasta seis solenoides) será útil.

¿Cómo se coloca el aplicador? Cada uno tiene en su interior un imán (solenoide) capaz de generar un campo electromagnético a través del cual se realiza la magnetoterapia. Para aprovechar al máximo sus capacidades es necesario posicionar el aplicador en correspondencia con la zona a tratar, de manera que el campo magnético esté lo más localizado posible.

El campo electromagnético atraviesa cualquier tipo de tejido por lo que si prefieres que no entre en contacto directo con la piel puedes colocarlo sobre un corsé, ropa o yeso.
Compruebe que lo está utilizando desde la dirección correcta, ya que generan el campo solo en un lado, que generalmente está resaltado.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *