Hernia inguinal: todo lo que necesita saber

Cuando se trata de hernia inguinal, muchas veces las dudas siguen siendo muchas y se refieren tanto a la forma en que se presenta y evoluciona el trastorno, como a las intervenciones decisivas. Este es un problema mucho más frecuente de lo que se piensa, pero todavía no se habla lo suficiente.

A lo largo de los años, la cirugía de hernias ha avanzado mucho y, aunque las operaciones abiertas tradicionales todavía están muy extendidas, solo los métodos más modernos pueden garantizar una estancia hospitalaria mucho más corta y menos invasiva. Descubramos juntos en qué consisten.

Causa y síntomas de la hernia inguinal.

La hernia inguinal puede surgir de un problema congénito o estar determinada por un debilitamiento de la pared abdominal, que puede ser causado por varios factores, como el sobrepeso, un estilo de vida muy sedentario, un desgarro muscular o la presencia de determinadas patologías.

No es difícil notar la hernia, porque en el área de la ingle un bulto antinatural: esta es la señal de que un órgano interno ha salido de su ubicación natural en correspondencia con un área más débil de la pared abdominal.

LOS síntomas más frecuentes que acompañan a la hernia son fatiga, dolor, ardor y, en algunos casos, incluso náuseas y fiebre. Estos últimos síntomas son las alarmas de una probable hernia estrangulada, que requiere una intervención urgente para evitar consecuencias aún más graves.

La hernia inguinal no cicatriza por sí sola y cuando se presenta es necesario acudir a un médico especializado, quien evalúa la extensión del problema y la historia clínica del paciente, con el fin de orientarlo hacia la solución quirúrgica que mejor se adapte a su caso.

Cirugía de hernia: los diversos tipos de cirugía

LOS intervenciones quirúrgicas tradicionales pues las hernias inguinales son abiertas, que suelen realizarse en un hospital de día y suponen una incisión en la zona de la ingle. Pasan algunos días antes de que el paciente pueda reanudar sus actividades diarias normales.

La cirugía de hernia ha evolucionado gracias a laparoscopia, que es un tipo de intervención que no requiere ningún corte, sino solo un pequeño orificio en el que se inserta un laparoscopio: es un tubo delgado dotado de una cámara que permite al cirujano tener una visibilidad óptima sobre la zona a tratar e intervenir en un dirigido.

Al tratarse de una operación mínimamente invasiva, los tiempos de hospitalización se reducen al mínimo: inmediatamente después de la operación, el paciente puede irse a casa por sus propias piernas, darse una ducha y reanudar la vida como de costumbre. Es bueno recordar que no siempre es posible recurrir a la laparoscopia, pero debe ser el cirujano quien evalúe caso por caso.

La sinergia entre robótica y laparoscopia para el tratamiento de la hernia inguinal

Ya hemos mencionado los avances en la cirugía para tratar la hernia inguinal, pero hay más, porque es posible combinar métodos laparoscópicos con robótica. Es un método que fue ideado por una luminaria de la cirugía de hernias, el Dr. Antonio Darecchio de Internationalherniacare, quien siempre ha estado involucrado en la diseminación del abordaje laparoscópico y mínimamente invasivo.

LOS beneficios de esta nueva técnica están vinculados a la posibilidad de minimizar la introducción de cuerpos extraños, por lo que se elimina el peligro de complicaciones y la recuperación del paciente es más rápida. La intervención de videolaparoscopia del dr. Darecchio no requiere el uso de medios de fijación mecánicos, porque los adhesivos especiales para tejidos hacen que el posicionamiento de la prótesis sea menos invasivo.

Se trata de métodos quirúrgicos muy avanzados y todavía hay pocos cirujanos capaces de realizarlos. El camino a progresar ya está marcado, pero tendremos que esperar un poco más antes de que se convierta en la nueva rutina.

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