Gonartrosis y reemplazo de rodilla

prótesis de rodilla

La gonartrosis consiste en la artritis de la rodilla, una enfermedad degenerativa crónica, que se caracteriza por la destrucción del cartílago ubicado en la articulación de la rodilla. Esta patología se caracteriza por el desgaste progresivo de la articulación y su cartílago, un tejido conectivo que recubre las superficies articulares de los huesos.

Una vez que el cartílago está dañado debido a la gonartrosis, es incapaz de repararse o regenerarse; el proceso de la osteoartritis progresa hasta que la articulación se deforma, provocando la pérdida del movimiento articular y, en consecuencia, provocando dificultad para moverse y caminar. Uno de los síntomas más específicos de la gonartrosis consiste precisamente en la dificultad para moverse, subir y bajar escaleras, gestos cotidianos que provocan dolor. El paciente tiende a no sobrecargar el miembro afectado y, por tanto, a menudo se encuentra cojeando.

Una de las soluciones que en los últimos años se ha ido consolidando en el tratamiento de la gonartrosis es la prótesis de rodilla. De hecho, como el Dr. Michele Massaro, Cirujano ortopédico especializado en prótesis de cadera y rodilla, en casos de gonartrosis u osteoartritis de rodilla, la artroplastia (es decir, prótesis de rodilla) suele ser la única solución para tratar esta enfermedad y permitir que el paciente se recupere una vida normal e independiente.

Prótesis de rodilla: que es

La prótesis es un sustituto artificial del cartílago, cuando se desgasta excesivamente debido a la enfermedad.
La operación en cuestión tiene como objetivo eliminar el cartílago residual, y la parte del hueso afectada por la gonartrosis, para reemplazarlo con componentes metálicos que generalmente están compuestos por cromo, cobalto y molibdeno.
Se coloca una parte de polietileno entre los insertos de la prótesis, en algunos casos se fija una prótesis de polietileno a la rótula. A continuación, todo se fija al hueso gracias a un adhesivo ad hoc.
No solo existe un tipo de prótesis de rodilla que se puede utilizar en caso de gonartrosis, sino diferentes. En particular, se hace una distinción entre dentaduras postizas parciales y completas.

• Prótesis totales: son las más habituales y dan buenos resultados.
• Prótesis parciales: generalmente involucran solo algunos de los puntos críticos de contacto entre los huesos, a saber, los entre fémur y tibia y entre fémur y rollo. La prótesis parcial en su conjunto es menos invasiva que la total, y además el curso postoperatorio es menos doloroso.

La elección de la colocación de una prótesis total o parcial debe ser tomada por el médico después de haber evaluado la gravedad de la gonartrosis; de hecho no todos los casos permiten implantar una prótesis parcial, en algunos casos la total es la única solución viable.
La intervención quirúrgica en cuestión es factible en casi todos los casos, excepto en la hipótesis de un estado de salud comprometido por parte del paciente.

Curso de intervención y postoperatorio

Antes de la operación para insertar la prótesis, el paciente se somete a algunas pruebas que se utilizan para evaluar su estado general de salud: se trata de pruebas de rutina para evaluar si el paciente se encuentra en general en buen estado de salud, y en indicación médica, también se pueden realizar otras pruebas específicas.
La operación se realiza bajo anestesia local, por lo que solo se duermen las extremidades inferiores. El procedimiento tiene una duración de una hora a una hora y media, en principio, y el curso postoperatorio incluye dos horas de observación; al segundo o tercer día se retiran los drenajes y el paciente puede empezar a caminar, apoyado por un fisioterapeuta. La rehabilitación comienza al cuarto o quinto día. Cuando el paciente es autónomo y puede realizar todas las actividades diarias, es dado de alta, generalmente dentro de los 15 días posteriores a la operación.

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